Libro independiente
Página 198 ~ Capítulo 6: El tiempo de los rebeldes
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Érase una vez, hace 3 años, una chica inquieta le dio por leer como nunca para evadirse de la realidad tan difícil y cruda que vivimos. La lectura siempre le había apasionado y los libros, enamorado. Terminó sus estudios de Filología Inglesa (Yes, we can!!) y al momento se dijo: "bueno, ya dispongo del tiempo deseado para leer lo que quiera". Y es que en toda su etapa de estudiante ha leído por obligación, desde la más tierna etapa escolar hasta la universitaria. Sus primeros libros leídos en su vida fueron los de El Barco de Vapor y hoy día sigue leyendo alguno que otro de esta maravillosa colección "porque todos alguna vez hemos sido niños". Ahora le tocaba leer por puro placer. Escribir también le apasiona, así que "¿por qué no hacerlo a la par que leo?", se preguntaba. Por eso empezó a reseñar casi cada novela que devoraba. 


Leemos, y no está mal decirlo de una vez desde que tenemos memoria. Leemos porque nos resulta mejor que no hacerlo. Leemos porque no podemos no leer. Leemos por hábito aquello que nos obligan leer. Pero aquello que tomamos por nuestra propia cuenta, lo leemos porque cada buena lectura nos da motivos más fuertes para seguir haciéndolo. Dicen que leer es una aventura, que es algo mágico, y que nadie deberia perderse dicha experiencia. Pero… ¿cómo empezamos a leer?El Dinosaurio:
Cuando despertó, el dinosaurio ya no estaba allí
- por Augusto Monterroso
Cuando sonaban sus primeros acordes, el mundo se detenía. Estuviésemos haciendo lo que estuviésemos haciendo, lo dejábamos todo y nos sentábamos delante de la tele, como bobos, con un bocadillo de Nocilla en la mano y el mando a distancia en la otra. Sonaba la música y empezábamos a cantar la canción, con el volúmen de la caja tonta a tope, dando botes en el pobre y mullido sofá, con la boca llena de pan y las migas cayendo, manchándonos la ropa de cacao y nuestras mamás gritándonos que no diéramos un escándalo ni jolgorios, que nos escuchaban los vecinos de al lado. Y por supuesto, cuidado con las manchas en el pantalón o la camiseta de turno que luego no saltan ni con lejía. Todo eso no importaba cuando se asomaban a la televisión los dibujos animados de hace 20/25 años. En definitiva, la banda sonora de la infancia de much@s, que ahora rondan la misma edad que aquellos: la treintena.“Algunas razones para tener en mente al momento de escoger entre la chica del bar o la de la biblioteca, la del maquillaje corrido o la de la mochila repleta de libros.”
<< Sal con una chica que lea. Sal con una
chica que se gaste el dinero en libros en vez de en ropa. Que tenga
problemas de espacio en el armario porque tiene demasiados libros. Sal
con una chica que tenga una lista de libros que quiere leer y carné de
la biblioteca desde los doce años.



"¡Algún día se dará más importancia a la cultura que al dinero! ¿Es ingenuo pretender que la gente aprecie más la cultura que el dinero? ¿No sería hermoso el mundo si las bibliotecas fueran más importantes que los bancos?"
Esta afirmación es de la historieta de Mafalda de Quino que, aunque no de nuestro tiempo, es una gran crítica a la sociedad actual. Cuando la gente observe con más deseo y ahínco a los libros que al dinero podremos avanzar. Cuando la codicia y la arrogancia sean absorbidas por el querer erradicar la ignorancia, el ser humano evolucionará. Lo que se pretende es que se valore la cultura por encima de lo puramente material y mercantil. Por esta razón nace "Citando libros". Porque a veces ![]() |
| Yo leo, tu lees, ... ellas leen |

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| No hay mejor nave de viaje que un libro |




Que me perdonen los profesores de Lengua y los filólogos hispánicos y por ende los académicos de la RAE: sé que "estudianta" es incorrecto, pero quería darme el gusto con esa tontuna lingüística en un intento de hacer llamativo el título del artículo.
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