• FiLóLoGa BiBLióFiLa •
Por diversos motivos, el blog ha quedado inactivo. Acumulo lecturas y reseñas muy atrasadas, no obstante espero retomar la actividad bloggera con ganas e ilusión, y quizá, nuevas ideas. ¡Nos vemos! xD

IMM #10: La Historia de Tom Jones

09/05/2015

¿Conoces esa sensación de querer un libro, buscarlo y no dar con él? Es cuanto menos desesperante. Ya me pasó con la saga de Ana de las Tejas Verdes; una maravillosa serie de 8 libros que en España, están descatalogados. Al menos cuando me embarqué en la ardua tarea de buscar los tomos. Me fue imposible, he de decir. Ahora la cosa ha mejorado, pero tímidamente, pues en unos de mis habituales paseos por las librerías me encontré, no hace mucho, con algunos libros (no todos, que sería lo ideal), además, en una preciosa edición en la sección juvenil, con ilustraciones a todo color incluídas. No estaba mal, pero me tuve que buscar las castañas por donde fuese cuando quise leérmelos en su día, y así hice: di con ellos en Internet. Una alma caritativa decidió compartirlos en unos pdfs que, ni corta ni perezosa, me lancé a imprimirlos como una posesa. Me los leí todos de corrido en un verano.

Pues algo parecido pasa con los clásicos. En mis años de Universidad (aiinnss, morriña), tuve el placer de leer mucho no solo a Shakespeare, sino a autores ingleses y americanos que a día de hoy me resultan fascinantes: Hernan Melville, Louisa May Alcott, Virginia Woolf, Mark Twain, las hermanas Brontë, Jane Austen, Henry Fielding... De este último, recuerdo que me quedé prendada de la novela Tom Jones (sí, como el cantante), una novela picaresca que sentó las bases del género en la literatura inglesa, lo mismo que El Quijote en la castellana. Su título completo es "La Historia de Tom Jones: El Expósito" y está considerada una obra maestra y una de las mejores novelas de la literatura anglosajona. No llegué a leerla en la carrera, pero sí que, recuerdo, la profesora nos puso una de las incontables versiones cinematográficas. Ni qué decir tiene que la clase entera se quedó prendada de la historia. 

"¿Para qué sirve un libro sin dibujos?", dijo Alicia

23/04/2015

Para descubrir que otros mundos son posibles. ¡Asómate a los libros!

Alicia empezaba a hartarse de estar junto a su hermana, sentada a la orilla del río y sin nada que hacer; una o dos veces había echado una mirada al libro que leía la hermana, pero no tenía dibujos ni diálogos. «¿Y de qué sirve un libro —había pensado— sin dibujos ni diálogos?» 

Así que estaba dándole vueltas (como mejor podía, ya que lo caluroso de la tarde la adormecía y atontaba) a la idea de si el placer de hacer una guirnalda de margaritas merecía el esfuerzo de levantarse e ir a buscarlas, cuando de repente pasó por su lado un conejo blanco de ojos rosados.
¿Y tú? ¿Te atreves a decirle a Alicia para qué sirven los libros sin dibujos? Asómate a uno como ella y sueña con un mundo tan mágico como el País de las Maravillas.

 ¡Feliz día del libro y las letras!

Reseña: Un pequeño inconveniente

30/03/2015

Título original: A Spot of Bother | Autor: Mark Haddon
Género: Narrativa, Humor | Editorial: Alfaguara | Páginas: 484 | Año: 2006

SINOPSIS:

Pasen y conozcan a la familia Hall, un entrañable clan al borde de un ataque de nervios. El padre, George, afronta la jubilación construyendo un estudio en su jardín y haciendo la vista gorda ante la aventura de su esposa, Jean. Ella encuentra cada vez más complicado citarse con su amante ahora que su marido anda todo el día en casa. Para colmo, el matrimonio ve cómo sus dos hijos, el inseguro Jamie y la temperamental Katie, se han emparejado de la peor forma posible: él con otro hombre, ella con alguien que simplemente no está a la altura. A medida que se acerca el día de la boda de Katie, todos tendrán que enfrentarse a sus miedos para poner orden en sus atribuladas vidas.


MI VALORACIÓN PERSONAL


Tras no sé cuanto tiempo regreso con más reseñas. La verdad las tenía bastante aparcadas, esperando en borradores. Hoy presento Un Pequeño Inconveniente, una novela que, aunque de primeras me llamó la atención, no era a mi juicio lo que prometía las críticas. Pasen y conozcan a la bienintencionada, problemática y disfuncional familia Hall, un clan al borde de un ataque de nervios, cada uno a su manera. Las jocosidad, eso sí, está garantizada.

Empecemos por lo obvio: las críticas. De Un Pequeño Inconveniente han dicho lo siguiente renombrados diarios británicos:

Artículo #23: La alargada sombra de Christian Grey

20/03/2015

UNA REFLEXIÓN PERSONAL SOBRE EL CÓCTEL

DE ROMANTICISMO Y SEXO EN LA PELÍCULA 50 SOMBRAS DE GREY


Lo confieso: debo ser la única mujer sobre la faz de la Tierra que no se ha leído 50 Sombras de Grey. La duda ofende, así que ahí queda. Segunda confesión: me daba igual ver la película sin ni siquiera haberme leído los libros. Tercera confesión: me agradó satisfactoriamente a pesar de los pesares y de lo que me pareció. Sigue leyendo y sabrás por qué.

Las 50 sombras de Grey me acechan
Después de recuperarme de la estupefacción que me produjo visionar la película en VO y en HD y la frialdad que no obstante me dejó, tenía intención de escribir este artículo más adelante y esperarme a leer la novela primero, que es lo habitual en mí. Pero como va para rato la cosa, heme aquí, escribiendo sobre esa mezcla de romanticismo y sexo que es la película de 50 Sombras de Grey.

El señor maestro del dolor me ha dejado con una sensación fría e incongruente, vamos, tal cual estaba antes del visionado. De hecho, la película ha sido carne de críticas muy duras por los apenas 11 minutos (cronometrados) de las escenas de sexo, en teoría explícito, y la suavidad de muchas imágenes que, dados los ríos de tinta generados por los libros, se esperaban que fueran ásperas y candentes. Sin embargo, todo ha quedado en una historia clásica de deseo y amor sin polémicos planos a lo largo de dos horas de metraje (y con la primera escena de sexo pasado el minuto cuarenta). Partía de la premisa de que la novela está considerada "porno para mamás", pero cuando leo algo así y visto el film, me parto de risa. No entiendo cómo una relación como la de Christian y Anastasia puede llegar a ser pornográfica y hasta machista en detrimento de la mujer cuando estamos hablando de una relación consentida y contractual por ambas partes. Nadie se aprovecha de nadie, nadie obliga a nadie a hacer lo que uno no desea. Así que, ¿dónde está la subyugación a la mujer? Pero la fama y el dinero, el sexo y el placer son reyes. ¡Ay, cuánto nos duele eso!

Christian y Ana, amo y sumisa
La película, lejos de la diarrea verbal de E.L. James (menudo término éste) no es transgresora ni mucho menos pornográfica; tampoco romántica (aunque nos la vendan como tal), no emociona, no tiene ni ritmo y no excita en absoluto. El ahínco por evitar el morbo es constante. Ante todo, 50 Sombras de Grey es una historia de amor en la que el sexo es solo una parte (20% frente al 80% del libro). Que haya tenido éxito y reventado la taquilla se aguanta, pero que a alguien le haya gustado pesa mucho más, incordia a críticos de cine y a expertos en psicología que afirman que si el numero de libros vendidos nos dice algo es que la sociedad está quebrada y ha perdido su sentido. Como dirían las abuelas: paparruchas. La sociedad del siglo XXI está plena y totalmente consciente de lo que lee y ve, y por supuesto de lo que es. 50 Sombras de Grey no es más que una historia rosa con un tono sexual. Dediquémonos a denunciar verdaderas injusticias y verdaderos problemas, que los hay por desgracia.